4 factores que pueden convertir la cultura de tu empresa en una pesadilla

Las empresas operan con un sistema de creencias y valores que buscan ser compartidas por los colaboradores y son fomentadas de manera indirecta o directa. Algunas culturas se enfocan en la competitividad frente al mercado, mostrando una imagen de eficiencia y productividad. Otras pueden enfocarse en las relaciones profundas con sus clientes, generando experiencias de compras fuera de lo común.

 La cultura  está definida como el conjunto de expectativas definidas de comportamiento, palabras, símbolos, hábitos, valores y creencias que impactan directamente en el entorno de trabajo, la visión y la misión, las prácticas éticas, los objetivos y los estándares de desempeño de una organización. 

Como podemos notar impacta en cada aspecto de la organización pero muchas veces es infravalorada y por lo mismo, se van dando acciones (o la ausencia de estas) que de manera inconscientes pueden convertir la cultura de una empresa en una pesadilla para todos los colaboradores, disminuyendo la productividad, creatividad, satisfacción y aumentando las ausencias, rotación del personal, e incluso la insatisfacción de los clientes.  

Aquí te contamos las más relevantes:

4 factores que pueden convertir la cultura de tu empresa en una pesadilla:

  1. Mal liderazgo

    Cuando los líderes de las empresas no son capaces de escuchar, motivar ,empatizar y alinear a sus equipos de trabajo muchas veces se terminan produciendo malas relaciones laborales. Esto genera desconfianza y a veces hasta resentimientos entre el líder y sus seguidores, y dicho esto, el líder no termina siendo líder, si no la imagen del típico jefe al que no se quieren encontrar por los pasillos. 

  2. Poco equilibrio entre trabajo y vida personal

    Mucho hemos hablado de esto en Happy Space porque estamos en tiempos diferentes, donde ya no queremos vivir para trabajar. Buscamos momentos para cuidar de nosotros y nuestras familias desconectados de nuestro trabajo. Cuando sobrecargamos de tareas a nuestros equipos (algo que pudo haber aumentado en la situación pandémica) queda poco espacio para dedicar a las vidas personales y el trabajo se convierte en una especie de carga constante, provocando disgusto y poca motivación.

  3. Mala comunicación

    La mala comunicación a menudo es la causa de los principales conflictos de una empresa. Se genera confusión, rivalidad, falta de compromiso y rumores entre los equipos. Dar pocos detalles sobre los proyectos, diferentes mensajes sobre el mismo, comunicación pasivo-agresiva, y enviar mensajes fuera del horario laboral son los principales focos de una mala comunicación en la empresa.

  4. Pocas oportunidades de crecimiento:

    Las pocas oportunidades de aprendizaje, desarrollo y mentoria pueden generar desinterés en las personas, el trabajo se vuelve rutinario, plano, y desmotivante lo que los lleva a buscar oportunidades en otras empresas donde sí puedan alcanzar sus metas profesionales o al menos encontrar desafíos que les permitan mayor movilidad. 

    “La cultura de la empresa es uno de los impulsores más importantes del éxito individual y colectivo”, así lo dice Annie McKee, asesora de liderazgo empresarial de Fortune 500, en su último libro, ” Cómo ser feliz en el trabajo”.  

 

Invertir en una buena cultura laboral no solo beneficia a la operación de la empresa si no a todos como individuos: mejora nuestra calidad de vida, nuestra felicidad y nuestra percepción del trabajo cada día.

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